El aniversario de 1808 y la Guerra de Irak

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Hace ahora 200 años el pueblo español, permisivo hasta la estupidez con gobernantes absolutistas, despóticos y inoperantes como los últimos Austrias (y los Borbones a partir de Carlos III), decide oponerse en masa al intento de anexión por parte de Napoleón, que había conseguido engatusar a Carlos IV y a su familia, – untando a base de bien a su valido Godoy, que creo se veía asimismo en la oportunidad única de convertirse, si las circunstancias eran propicias, en nuevo Rey de España- , atrayéndolos a Bayona y ordenando al ejército que se suponía aliado de los españoles en la lucha contra Inglaterra ocupar todo el territorio (la excusa que les permitió introducir las tropas fue el eterno peñón de Gibraltar).

Pero la historia a veces traiciona a los traidores. En el momento de ascender a su hermano José a la corona española (ya era rey en Nápoles), la increíble idiotez del hombre encargado por el pequeño corso para que se hiciera cargo de los, según sus propias palabras, “despreciables españoles”, Joaquin Murat  (el gallardo comandante de húsares, tan corto de luces como temerario en el campo de batalla), que reprimió los primeros conatos de rebeldía en Madrid con una crueldad innecesaria, hizo que el pueblo entero reaccionara con violencia y, en vez de propiciar una incorporación pacífica al Imperio Napoleónico ( En aquella época se veía a Bonaparte como a un revolucionario izquierdista) , provocó un alzamiento en masa y el primer revés en un campo de batalla de la Grande Armée – La batalla de Bailén -.

Sé que las comparaciones son odiosas, aunque, salvando las enormes distancias temporales y de situación entre ambos hechos, sí que puede observarse una similitud entre las dos situaciones: Un país con su riqueza (Petróleo en el caso de Irak y el Oro de las Indias en el caso de España)  dilapidada por sus gobernantes, con una población analfabeta, orgullosa y fanática que los adora y los teme al mismo tiempo, y un ejército invasor (Francia entonces y EEUU ahora) que, con malas artes y motivos infundados, entra en el país y reprime a la población civil con dureza calculada y vil para obtener sus frutos (Napoleón necesitaba una salida al mar Atlántico y el trigo de nuestros campos y los americanos el petróleo).

Ya sabemos como acabó todo en 1808 y en los años de guerra de independencia: hambre, sufrimiento y muchas pérdidas humanas y materiales. En el caso de Irak sólo hay que leer las notícias cada día para comprobar el alcance de la tragedia. ¿les espera a los yanquees un futuro similar? No lo sé, pero si tiraran un poco de hemeroteca, podrían comprobar lo que les pasó en un lugar llamado Vietnam hace no muchos años.

Viva Curro Jiménez…

Hasta luego.

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~ por nvmantinus en enero 29, 2008.

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